CASA DE LOS MENDOZA
En medio de lo que fue la plaza pública de Socuéllamos, se encuentra la que fue casa -encomienda que la Orden de Santiago y sus comendadores tenían en la villa.
El edificio trae su importancia de los habitantes que tubo y de la impronta que en ella dejaron.
Situada en una rica zona de Mesta, que unida a su práctica despoblación, permitió la utilización de grandes extensiones de terreno como pastos y el aumento por tanto de los rendimientos que percibían los comendadores, llegando Socuéllamos a ser la tercera Encomienda en rendimientos de las 87 que tenía la Orden de Santiago en toda España. Muchos fueron los nombres ilustres que pasaron por ella siendo citados especialmente los Mexia y los Mendoza de la rama de los condes de Tendilla y Marqueses de Mondejar.
Destacamos la figura de don Antonio de Mendoza, comendador de Socuéllamos y virrey de México y Perú, no sólo por ser una figura de primer orden, sino porque se le atribuye la factura completa de la casa, su escudo de Caballero de la Orden de Santiago campea en la puerta principal.
Los diferentes moradores fueron imponiendo sus gustos e ideas a las distintas reformas que la casa sufrió, así como las órdenes dadas por los visitadores de Santiago y la existencia del tributo conocido como media annata que obligaba a destinar en ella la mitad de las rentas producidas en los dos años siguientes de cada vacante de encomienda, el ritmo de evolución de la casa dependía mucho de la riqueza y duración del mandato de los distintos comendadores.
La casa actualmente se compone de un cuerpo de dos edificios unidos por un corredor, el primero de ellos, el que se encuentra más al sur es el más antiguo. De regulares proporciones, un cuadrado casi perfecto, superpuesto de otros tres cuadrados. Recinto pequeño y estrecho, debido probablemente a su origen defensivo, de su carácter defensivo sólo quedan las caballerizas, ó a la falta de necesidad de mayor espacio. Las nuevas necesidades de sus inquilinos obligaron definitivamente a la ampliación. Se accede a ella por tres puertas (postigo, puerta principal con arco de sillería y puerta para carros).
Don Antonio de Mendoza realizó la reforma en profundidad de la casa en 1524 cuando quiso residir en la villa. Se ideó uno reforma en varias fases, teniendo los comendadores bastante libertad de acción, Don Antonio introdujo las ideas renacentistas heredadas de su padre el anterior comendador don Iñigo, introductor del renacimiento italiano en España. Nos quedan evidencias de ello en la escalera al final del corredor y los pilares y capiteles con volutas jónicas.
Organizó la casa de modo coherente, dejando las piezas de servicio en la planta baja y las residenciales en el segundo piso frente a la plaza pública, cinco habitaciones que se conservan en la actualidad. De entre ellas podríamos destacar el aposento de los huéspedes, donde entre las muchas personalidades se alojó Santa Teresa de Jesús.
El Marqués de Aguilar completó la obra imitando el estilo de su predecesor. Quedó entonces un conjunto homogéneo de cuatro corredores de piedra y madera, éste colocó su escudo junto al de don Francisco de Mendoza en la casa de Bastimentos.
Los actuales propietarios, los señores Lodares, hidalgos en Socuéllamos desde el siglo XVIII, le han dado el rumbo definitivo a la casa construyendo escaleras y nuevas dependencias, que han servido para conservar el pleno uso de la casa.
PUENTE ROMANO
Este puente está situado en el paraje "Molino de la Torre", entre el término de Socuéllamos y de Pedro Muñoz.
El término de Socuéllamos era atravesado por varias vías romanas. De norte a sur y viniendo desde Segóbriga se encuentra la actual "Vereda de los Serranos", donde existen restos de un camino romano empedrado (posible "Camino de los Berones") que atraviesa el Záncara por este puente del paso de la Torre.
CHOZA
Situado en el paraje "La Tercera", esta choza de forma troncocónica, es sólo uno de los seis tipos diferentes que existen en el término de Socuéllamos.
La Choza es uno de los mejores ejemplares de la arquitectura popular en piedra seca, es decir, sin argamasa; propia de la tipología y tradición constructora conquense y albacetense. Según las fuentes encontradas hasta la fecha, las chozas fueron la construcción primitiva más antigua de Socuéllamos, datadas ya en el siglo XV, tienen un probable origen ganadero aunque su expansión durante los siglos XIX y XX se debió al cultivo de la vid, siendo una habitación temporal.
PUENTE DE ARREBURA
Cercano a un antiguo molino de agua, referido ya en el "Catastro del Marqués de la Ensenada" de 1753, cuya presa de metal y restos aún pueden localizarse.
Este vado se encuentra en la confluencia de los tres ríos (Záncara, Saona o de las Animas y del Taray) que atraviesan el término de Socuéllamos.
NORIA
Situada en el término Municipal de Socuéllamos en el paraje "Huerta de los Perales".
Pozo formado en figura rectangular, empedrado a veces y con cuevas interiores, del cual se saca el agua con la máquina llamada arte, movida por una caballería que gira por el rodapié enganchada al malacate y con los ojos tapados.