
PLAZA DEL COSO
Llamada oficialmente Plaza de la Iglesia, constituye en Socuéllamos el espacio urbano histórico de mayor interés. Encuadrándola, nos encontramos la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa de los Mendoza o de los Comendadores y el Antiguo Ayuntamiento.
IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
Desde el primer momento que se hizo la refundación de Socuéllamos a finales del siglo XIII existió un lugar de culto situado en el mismo solar que la iglesia actual, pero debido a la pobreza de sus materiales no nos ha quedado constancia del mismo, salvando los túneles que recientemente se han descubierto (formados por arcos de medio punto de ladrillo) anteriores a 1550, éstos dejaron de utilizarse por la subida de las aguas y la inundación constante de los mismos.
Las primeras referencias documentales empiezan en el 1478 y 1480 con las visitas de Ucles. En estos momentos se nos describe un edificio de tapia (barro) con la cubierta de madera blanca labrada vista. Dado que tanto la construcción como las imágenes que se nos describen eran viejas ya a principios del siglo XV, podemos darnos cuenta que ya tendría una antigüedad de 100 años. De esta primitiva iglesia no queda absolutamente nada porque el aumento de las rentas del consejo y de los benefactores, provoco que progresivamente fuera derruída y reconstruída por partes.
Su pobreza inicial fue mitigada paso a paso a paso a lo largo de las décadas por los regalos de particulares:
Ornamentos de la iglesia medieval, dos esculturas en la capilla de Cristóbal Quiralte y seis en la de Santa Lucia, Retablo Medieval (ha tenido cuatro). Este altar era blanco de madera de pino con las figuras de la virgen.
En el 1507 se sustituye la imagen de la virgen por la de Santa Ana.
Reformas del siglo XVI, en 1490, Isabel Rodríguez funda una capellanía dedicada a Santa Lucía que se convertirá en capilla y altar en la parte derecha del altar y a la izquierda a partir de 1505 la capilla de Quiralte, dedicada a San Andrés. En 1528 se le une un altar dedicado a la quinta angustia hoy lo identificamos como la Piedad.
El retablo de la iglesia del siglo XVI dedicado a Santa María, fue considerado una verdadera obra de arte, desgraciadamente fue quemado durante la guerra civil.
A finales del XVII se hizo la subasta de la reforma completa de la iglesia. Las obras terminaron en 1750, con la realización de la torre, este capitel se mantuvo en pie hasta que un desgraciado accidente pirotécnico la destruyó. El matrimonio Arias acometió la reconstrucción del capitel, añadiéndole altura y esbeltez.
En 1970 el mismo matrimonio decidió construir una capilla a la derecha del altar (del Santísimo) donde hoy tenemos ubicado el sagrario, obra de don Antonio Gómez Villaseñor y el tabernáculo es de Antonio Castell.
Entre 1775 y 1795 se construyó el retablo con traza de Salcillo y talla de don Jose Castell imaginero de la villa. Estaba situado en un principio en la capilla del Santísimo, desgraciadamente no queda nada de él. El nuevo fue construído a mediados del XX de estilo corintio tallado en madera y decorado con pinturas religiosas salvo en una pequeña zona de la derecha para poder saber que era de madera.
La bóveda es de crucería de un gótico tardío.
La figura del Carmen fue restaurada por unos vecinos del pueblo, quienes tras pedirle sus favores a la virgen y ésta concedérselos, la limpiaron y arreglaron, tal y como la vemos hoy.
La iglesia fue quemada en la guerra civil, las puertas fueron tiradas para que los carros pudieran pasar por en medio. En este tema hay contraversia, algunos vecinos aseguran que pasaron, incluso que hubo disparos en el interior; otros en cambio aseguran todo lo contrario, que se impuso la cordura y las puertas se colocaron en su lugar rápidamente y no llegaron a entrar.
El retablo, la sillería, muchas imágenes, el órgano, las balaustradas del fondo, capilla y coro fueron quemadas, así como los altares y los ornamentos religiosos.
De la puerta principal, destacar que en lo alto, se encontraba la cruz de Santiago, pero hubo que quitarla por miedo a que se viniera abajo.
Con los restos de las balaustradas se hizo la del coro y la de la capilla del Carmen. En un principio llegaba hasta el techo.
El artesonado del techo de la sacristía es el original del siglo XVII. De la sillería quedaron unas pilastras con las que se construyeron los armarios que podemos ver en la misma.
Las figuras de Jesús y María del Sagrado Corazón se encontraban en el antiguo retablo.